Forrest Gump

por | Abr 16, 2024 | Asertar, Facilear | 1 Comentario

Podríamos estar hablando durante días de las implicaciones de esta película

Un caer en la cuenta charlando con Silvia

En broma en broma hace ya 30 años que se estrenó esta película. Creo que a todos los que tenemos ya cierta edad, la edad necesaria para verla y «saborearla», nos causó cierto impacto el desarrollo de la misma, las historias que cuenta, el paseo histórico que hace, la crítica social que se adivina, la variedad y calidad de los personajes que aparecen, lo que ahora llamaríamos «la narrativa», las «píldoras» de sabiduría que se esparcen…

Me parece una película con música, letra y estribillo (ya te contaré cosas sobre este modelo cuando hablemos de comunicación)…

Recuerdo que cuando la vi por primera vez me causó una honda impresión. Era el tiempo del «crecimiento personal», de los libros de autoayuda, de las «frases de poder», y Forrest Gump estaba llena de todo esto y de mucho más.

Imagino que de todas las historias que se narran en la película a cada cual nos impactan más unas que otras. Cada una de ellas encierra un mensaje, una moraleja… Y la película «como un todo» es perfectamente coherente con todas y cada una de esas historias y con los personajes que aparecen.

En un primer momento me pareció que era la vida contada por un niño, por alguien sin maldad que ve el mundo con una mirada limpia y libre de prejuicios. Sigo pensando igual o parecido. Lo que sucede es que quizá haya afinado un poco esa visión…

Hace unas semanas estuve charlando con Silvia y dentro de nuestras «divagaciones habituales» apareció Forrest Gump, y con ella una visión algo más clara de su significado.

No sólo es la vida vista por una mente libre de prejuicios (que también), es la vida vivida por alguien sin «ego» y más concretamente sin necesidad de «reconocimiento»… Y aquí nos encontramos con la paradoja propia de esta esta necesidad…

Cuando hablamos de «ego» y de necesidad de «reconocimiento» estamos hablando (como mínimo) de dos procesos diferentes:

  1. Por un lado, hablamos de nuestra identidad y de la necesidad de ser reconocidos como tal, como personas que formamos parte de la comunidad humana, y como seres únicos (es decir igual que todas las demás personas).
  2. La necesidad «neurótica» (o vanidosa) de reconocimiento hacia nuestra individualidad aislada del resto de personas. Esa individualidad que nos lleva a competir, a sentirnos más (y no querer menos) que los demás… Esa individualidad y ese ego hipertrofiados que esconde nuestras carencias…

Creo que esta es una contradicción en la que nos encontramos con más frecuencia de la deseable: Necesitamos ser reconocidos como personas, pero en ocasiones buscamos más que el reconocimiento la admiración…

En la película se ve la lucha de la madre de Forrest, la Señora Gump para que su hijo sea eso, un ser con su dignidad personal más allá de sus características individuales. Esta misma lucha también la vemos en Jenny, la cual no permite que nadie se burle de él… Es la lucha por la dignidad humana contra todas la burlas, menosprecios, «lástimas», condescendencias, paternalismos… Es la lucha por sentirse persona junto con otras personas.

Junto a esta lucha encontramos la visión del mundo, de las personas y de si mismo, de Forrest Gump… Una mirada limpia sin ninguna necesidad de ese reconocimiento «neurótico» y neurotizante en el que tantas veces caemos…

Sentirnos dignos, sentirnos personas, seres humanos… No sentir la necesidad de competir, de ser mejores ni peores, de mirar de reojo, de desconfiar, de deshumanizar a los demás…

Sé que la película, el libro en el que está basada, así como las historias reales que inspiraron a sus creadores admiten muchas más miradas, pero me gusta esta…

Forrest Gump…

1 Comentario

  1. Juan Carlos Torres

    Ostras, pues me convendría volverla a ver

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